Soy muy afortunada….

Si tuviera que contar todos los amigos que tengo, tendría que estar buen rato pensando.

Conservo amigos de los que hice cuando tan solo era una adolescente, y muchos otros que he ido conociendo a lo largo de estos años.

Tengo varias amigas de las que llamamos “del alma” y unos cuantos amigos tambien, pues nunca he mirado si es hombre o mujer, sino si era buen amigo o no.

Cada etapa de mi vida he hecho amigos de los que me hubiera sido casi imposible seguir sin ellos, cuando era joven por los problemas de casa, cuando me fui a Mallorca unos años con tan solo 16 primaveras, porque estaba muy sola, después conocí al grupillo con el que salgo ahora muchas veces, ellas y ellos me han dado ánimos cuando solo tenía ganas de llorar por lo que me pasaba en casa…

En estos dos últimos años tambien he conocido a varias personas muy importantes para mí, una de ellas ya la conoceis todos, mi chico, es una persona muy noble, con un corazón tremendamente grande, aunque le cueste algo admitirlo..

Y desde hace unos meses, todos mis amigos de la cocte, maravillosas personitas que hacen mi vida mucho más amena, mucho más divertida.

Y hay quien dice que solo tienen tres o cuatro buenos amigos….

No lo entiendo, yo llevo una relación muy buena con todos los que tengo, que no son pocos, y cada uno tiene algo especial. Los conozco perfectamente a todos y cada uno me aporta algo diferente, pero todos y cada uno de ellos son igualmente importantes para mí.

Me costó mucho hacerle entender a mi marido que era normal que cualquiera de ellos que me llamara(chico o chica),eran mis amigos, que la amistad no se acaba porque te casas, es más, si tu paraja quiere, puede hacer amistad con ellos tambien…aunque no es mi caso, claro, mi marido nunca ha tenido interés en saber quienes eran mis amistades.

Esto último no lo he escrito yo, pero lo adjunto a mi escrito, pues al leerlo me ha encantado.

Se considera a la amistad como un valor más que especial en la vida de los seres humanos, claro está que es más que imposible vivir sin ella, nos recluiríamos en una gran soledad o nos aislaríamos completamente del mundo si ésta no existiese. Amistad es un sinónimo de: alguien en quien confiar, a quien llamar cuando nos sentimos mal y, particularmente, es un sinónimo de compartir: vivencias, problemas, películas, etc.

Las amistades, por lo general, no se buscan, son espontáneas, las encontramos durante nuestra vida y usualmente éstas comienza porque ambas personas se “caen bien”. La amistad posee elementos que se comparten entre 2 o más personas: valores, sentimientos, gustos, hobbies, ideas, creencias, gustos musicales, etc. Todo esto hace que uno pueda sentirse a gusto con una persona, charlar, y compartir todos esos elementos, es así como empieza a forjarse la amistad

Para considerar que la amistad sea fiable, no sólo debe haber cosas en común, sino el amigo debe estar en las buenas y en las malas

También, dentro de la amistad, se encuentran esos amigos que por diferentes razones de sus vidas no pueden mantener una relación fluida pero aparecen en los malos momento para dar apoyo, y eso es lo que importa dentro de este tema, el “estar”, el “apoyar”, en eso consiste la amistad.

Conocer bien a nuestros amigos implica saber su historia

Ser un verdadero amigo no es fácil, se requiere tiempo y dedicación

La amistad presupone ser leal, la lealtad como la confianza es parte vital de ésta

También por todas estas características ya especificadas, debemos ser agradecidos con aquellas personas que nos han brindado su amistad, las que han estado allí en nuestros malos momentos, debemos agradecerles su tiempo, su ayuda, su apoyo. Por ultimo, tenemos que señalar que la amistad posee un enemigo que suele presentarse en algunos casos, y nos referimos al orgullo y al egoísmo, el primero no puede mirar más allá de él, se interesa solo en sus cualidades, sus intereses, y el segundo suele acaparar toda la atención, no preocupándose por el otro. Es por eso que debemos cuidar las verdaderas amistades, porque una vez que las perdemos, volver a construir esa confianza que la caracterizaba se torna casi imposible