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Este plato es fuerte….no solo por el gusto, sino por la vista.

Cabecitas de cordero lechal al horno. En las carnicerias te las pueden encontrar si las pides, y ellos mismos las cortan por la mitad con la sierra de huesos.

Está más rico con patatas, pero como es un detalle, y es para la noche, pues no las he puesto.

En el fondo de la bandeja, cebolla, pimiento, zanahoria y ajos. Encima las cabecitas. Las tapo con albal durante unos setenta minutillos.

Destapo y dejo hacer un pelín más. Cuando veo que casi están, añado ajoaceite y dejo dorar.

Despues rovellones y…..a comer!!!

Bueno, yo no, a mí no me van. Eso de ver los sesos y demás.

.…como que no.

Pero una trato es un trato. Resulta que tengo un cliente que come el conejo con la cabeza incluída y otro que prefiere no comer que verlo, así que llegamos a un acuerdo.

Uno solo lo pediría si el otro no estaba presente, y a cambio yo un día le haría una bandeja de cabecitas de cordero para que se las comiera en casa, con su mujer, a la que tambien le gustan pero que en su carnicería no las sirven.,

Y eso he hecho. Como él cumple…yo tambien. Y todos contentos!!!

Que conste que he tenido que esperar a que el pitufo se fuera…si lo vé, le dá algo. Odia las cabezas, los sesos…todo eso…jeje

A quien le guste, que se anime a probarlo. Por mí, la bandeja estará intacta!!! jeje