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No me extraña que quiera ir!!!

Tan solo van dos días, pero despues no habla de otra cosa durante un mes...Que si la disco( como la del video), que si las piraguas, que si las camas compartidas...

Como cambian las cosas. Recuerdo que en casa al ser seis, solo nos permitian ir a una excursión al año...la que quisieramos, pero solo a una. Y siempre nos perdiamos las mejores. ¿porqué?  pues fácil. Nunca sabiamos cuales iban a hacer, por lo que la primera que hacían, nos apuntabamos enseguida. Solía ser a la playa, o al teatro....despues venían las buenas, y nos quedabamos en casa, sin poder protestar.

Para nada es parecido un hijo único, con todas las posibilidades, que seis niñas que se alimentaban de un solo sueldo..y no demasiado grande. Nada de escursiones, de zapatillas extras, del  armario lleno de ropa. Un solo chandal, y hasta que no estaba para tirar...no había otro.

Y no solo la ropa...hasta en la alimentación se notaban las carencias. Nunca pasamos hambre, es más, comimos siempre correctamente y una dieta muy variada, pero nunca pudimos elegir, ni el sabor del danone. Un pack de ocho yogures...y había uno permitido para comer. Daba igual que te lo comieras hoy, que pasado mañana...cada cual sabía si se lo había comido, o no.

Y yo ahora tengo seguro más de cuatro caducados...que nadie quiere...que ironias!!

Lo que más me fastidió siempre, es que me negaran la posibilidad de estudiar...eso es lo que más fastidia, lo que más añoro de aquella epoca. Muchos fines de semana me quedé sin salir, ya que me guardaba las quinientas pesetas que nos daban, para poder comprar los mapas que nos pedían, o una libreta igual que la de mi compañera...

Como cambian las cosas. Y no digo que fuera peor, solo diferente. Hoy en día muchos de los niños que disfrutan de todo lo que tienen, no le dan practicamente importancia. No saben lo que es perderse algo como una excursión, o llevar las camisetas de moda..

Con gusto pago la excursión del nene a ese precioso lugar, pero no puedo evitar pensar en que a ellos no les hace falta tanto, y algunos tienen tan poco...

Y con ese último comentario, pienso precisamente en mi niña. Esa rubiales que éste año no vá a venir, y que muy posiblemente no solo no irá a una excursión, sino que tampoco come yogures...