Sigue siendo una niña, mi niña.
Quince años tiene mi niña.
Aún no sabe lo que es la vida. Y ya lleva una responsabilidad que no es propia de su edad. La historia se repite. Su madre dejó las muñecas para cuidarla a ella, y ahora mi niña debe hacer lo mismo.
No está preparada. Está aterrada. Tiene que pasar primero por el rechazo de todos. Las broncas están aseguradas , despues los lloros, y esperemos que la alegría se asome despues de todo eso.
Pero es dificil, muy dificil. Una situación de lo más complicada. Sin recursos, sin trabajo la futura abuela, con dos niñas y un futuro bebé. Con una casa que deben abandonar en breve...
Ay mi niña, ¿pero que has hecho? ¿porqué sin tan lista eres, te has dejado llevar por el miedo? ¿que hacemos ahora?
El aislamiento de algunos de tus amigos, será el menor de tus problemas.
Eres vulnerable, ni confianza en tí mismo tienes ahora.
Relación de riesgo tuviste una única vez...hace ya muchos meses...y pocos medios ya para ponerle solución.
Te has negado completamente a confiar en tu madre, en tu tia que te adora, en tus amigos...y ahora hay que admitir que no se puede hacer nada, más que esperar que la llegada de ese retoño, sea en las mejores condiciones posibles. Y en solo dos meses ya.
Incluso has perdido mucho peso en los últimos meses, contradictorio con tu estado.
Engañadas nos has tenido, y tú vas a pagar las consecuencias. Aunque tu tía vá a estar ahí en todo lo que pueda, no te voy a dejar sola, aún me reviente en el esfuerzo.
Saltas de la adolescencia, y te adentras en el mundo de los adultos, para el cual aún no estás preparada.
Te sentirás juzgada y criticada. Eso me vá a doler mucho.
El despertar de tu sexualidad, te vá a hacer salir de la etapa más linda que hay. Los quince años.
Ni pensar quiero en la hora en que ese bebé vá a pedir salir. Es un parto de alto riesgo. Tienes inmadurez hormonal y posiblemente tu útero no ha completado su desarrollo.
Una vez ella esté aquí, que ya sabemos que es nena, tu vida vá a dar un gran giro, el bebé requiere de atenciones que ni tú ni tu madre os podeis permitir. Vas a tener que ser fuerte mi niña, tendrás que asumir tu responsabilidad.
No podemos olvidar que tú tambien vas a tener necesidades propias de una niña de tu edad, algunas se te van a negar por completo, pero a pesar de todas las dificultades que he ido diciendo en esta carta, yo voy a estar ahí, apoyandote en todo y ayudandote si es necesario en todo lo que pueda, para que ese bebé pueda tener un desarrollo normal, como si no existieran todas esas barreras que ahora tenemos.
Mi ñiña, con solo quince años, le acaba de dar una patada a la adolescencia.














FUERA DE MI dijo
uf..
madurar a zancadas y a toda leche... no hay otra.
no hay otra.
besos y mas besos
20 Mayo 2009 | 08:35 PM