La clave está en respetar sus gustos y sus ideas...

Sienten que deberían tener libertad para organizar sus juergas con sus amigos (prohibido padres, por supuesto).

Pero es mi casa tambien!!!

Años poniendo lo que me gusta, lo que me apetece en cada momento...y ahora debo respetar sus ratos de música.. 

Dispongo de una habitación en mi casa donde los invitados a la fiesta pueden sentirse autónomos sin serlo de todo, y organizan allí los acontecimientos. Pero...siguiendo las costumbres de su mami, es imposible no escuchar a la chica que les lleva de cabeza a todos.

¿Será que se hacen mayores?

Aquí os dejo la protagonista de las juergas de los pre-adolescentes.

Y digo yo...¿bailaran?

Desconozco si lo hacen. Cantar si, muy alto además!!!

 Respeto su espacio...

En fin, educar es por tanto ayudarles fomentando su independencia, su libertad, enriqueciéndolos sin anularlos, estando al lado, y no encima.

...Pero como me gustaría verles por un agujerito!!! jaja