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Francisco es un peluche.

Un gran peluche blandito y gordito, que vino a esta casa cuando nació Kilian.

Con el paso de los años, Francisco perdió la nariz, la bolita de su gorrito, y tubo que ser llevado a urgencias en varias ocasiones, pues peligrabra el blandito relleno.

Su gorrito era mordido, sus piernas estiradas...pero era muy querido a la hora de dormir. Nueve años estubo de la habitación al salón, a veces perdiéndose por el pasillo.

Creímos que a los nueve, era momento de que dejara de dormir en casa. Imposible ponerlo en el armario sin que fuera sacado, así que la solución fue subirlo arriba con motivo de que llegaban nuevos juguetes, regalos de la comunión.

Y ahí ha estado....hasta ayer...

Limpiando y recogiendo el trastero, sus ojitos miraban tan tiernos!!!

Inevitablemente lo cogi, y le di tres estrujones.¿ Cuantos habrá tenido mientras el nene fue pequeño? Algo me impedía dejarlo ahí, abandonarlo por segunda vez, pero tragando saliva lo coloque en la silla infantil de mi hijo, y baje...

Por la noche hice que el nene lo trajera a su mente, y le dije que había sentado a Francisco en su silla de arriba.

¿Dónde? ¿Francisco? Mamiiiii,¿ me dejas ir a verlo?

Subimos y allí estaba...nos esperaba.

Lo coje, lo estruja y maldice al nene que le arranco la nariz...

Y una sonrisa  me sale, a lo que el me la  devuelve con una cara de por favor.

Ok, puede bajar...solo por hoy, pero antes déjame que lo espolse bien...además esta feo cariño, las veces que le mordiste el gorro ha dejado una mancha que no salta!!!

Así ha sido como de nuevo Francisco ha bajado a casa, ha dormido con el, y hoy tenia pensado volverlo a subir. Pero me temo que no me van a dejar así como así...en la hora que lleva levantado, Francisco le sigue. A desayunar, ahí esta. A repasar la cartera, también le acompaña...

Quien iba a decir que ahora que se hace mayor, iba a necesitar de nuevo al compañero de sueños, a ese osito que tantas veces mordió , y que tantas veces amaneció en el suelo después de una noche movidita.

Creo que no seré yo de nuevo quien se lo retire...ahora es mayor, que decida el hasta cuando quiere que sea su compañero de sueños. Yo solo se lo quitare si veo que se mete en medio de una relación real...jaja

Y es que desde que se hace mayor, todos esos detallitos, me lo devuelven por momentos.