Pocas cosas hay más bonitas en la vida que abrazar a quien has echado de menos.
Alguna vez he escuchado por ahí que recordar es volver a vivir…y estoy totalmente deacuerdo.
Acabo de volver de la Mallorca que me acogió de los 16 a los 19 años. La última vez que estuve creo que fue hace 8 años. Como pasa el tiempo!!!!
Emoción, es la palabra que describe lo que he sentido en estos pocos días. Me reencontré con mi hermano pequeño, que ya se me ha casado, y me va a hacer tía en breve.
Alegría puede ser otra de las palabras perfectas. Volver a compartir y recordar junto a mis mejores amigos de la adolescencia ha sido lo más.
Mañanas, tardes y noches llena de diversión y de buenos recuerdos.
Tenía miles de preguntas antes de mandar invitaciones a todos para un reencuentro. Los nervios y las hormonas se revolucionan, pero no solo por encontrarnos con ese o aquel chico que fue novio en la adolescencia…También miles de preguntas que necesitaban respuestas, como: ¿Qué habría sido de aquella chica con la que competíamos por cualquier cosa? ¿Qué logros habrían alcanzado los otros? ¿Qué pensarían de mi aspecto físico actual? (hay que reconocer que los años no pasan así como así…)
Volver a los 17, después de 17-18 años, puede ser motivo de alegría, pero también de gran frustración.
Pero no. No hubo frustración después del primer minuto de cada encuentro. Si muchos abrazos, besos, sonrisas y alguna que otra lagrimilla de alegría.
En ellos busqué confianza, consuelo, amor y respeto. Y lo encontré. Secretos que llevaban años sin salir, volvieron éste fin de semana. Me querían por mí misma y me aceptaban tal y como era. Y sé que no fue fácil, los problemas familiares eran una carga muy pesada para mí, que ellos me ayudaron a llevar de la mejor forma posible, enriqueciéndome como persona, y haciéndome sentir cada día útil, necesaria y muy querida.
Son un tesoro que había enterrado un poco, pero que ahora he vuelto a buscar. Y no solo los he encontrado, sino que he notado con mucho cariño que ellos me recordaban con añoranza, como yo a ellos.
Ya nos hemos dado teléfonos nuevos, direcciones de correo, de facebook y demás…y hasta nos hemos atrevido a intentar quedar todos juntos para una cena y una noche de marchita, como tantas veces hicimos años detrás.
Aunque las circunstancias de la vida nos han tenido alejados por un largo tiempo, nos hemos visto con cariño, como si fuese ayer.
Elegí muy bien a mis amigos cuando fui una mocosa engreída. Elegí lo mejor, y siguen siendo estupendos.
Estoy muy muy feliz!!!!!!
Y para los curiosos que se preguntaran que ha pasado con los amores de la niñez, decir que nos ha sido muy fácil reconocer que lo pasado pasado está, debe ser nuestro lema y continuar con nuestro ritmo de vida común y corriente, simplemente que un día fue y hoy no puede ser, con mucho cariño y respeto.
Ellos tienen su vida, yo tengo la mía. Y nos hemos alegrado de poder vernos de nuevo, claro que si.
!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->














lasrecetasdeteresa dijo
Hola Kili, me alegra que lo hayas pasado genial y mas con tus antiguos amigos y de verdad que no se como estabas hace 17 años pero ahora estas muy guapa. Junto con ese niño tan preciosos que tienes. Besitos
13 Septiembre 2011 | 01:07 PM