¿Estimulando su inteligencia? ¿a su edad?
Los niños crecen, y maduran sorprendentemente.
Seguramente la etapa de la niñez es en la que más aprenda y con mayor rapidez...
El papel de nosotros, los papis, es proporcionarles un ambiente rico en estímulos y oportunidades para ello.
A mi hijo siempre le gustó jugar con todo lo que no eran juguetes. Plastilina, barro, pasta de croquetas...lo que fuese que se pudiese ensuciar las manos. Ello le proporcionaba una sonrisa de oreja a oreja.
Y a mi suegro le encantaba que yo le dejase el niño, sin la condición de que me lo devolviese limpio. Es más, solía proporcionarles botellas de agua, embudos, mistol, y cosas así para que sus "ratos juntos" fuesen de lo más entretenidas...
A ambos les fascinaba que yo permitiese revolcarse en la hierba, correr, trepar. Y sin llamarles la atención.
Por aquellos días había una mami que gritaba a no poder más si su hijo se ensuciaba las manos...para mí eso era prohibirle percibir muchos estímulos, y negarles la creatividad. Pero cada cual educa a su hijo como le viene en gana, estoy segura que todos lo hacemos como mejor sabemos.
Yo fui una niña negada a todo, y no iba a permitir según que cosas en la educación de mi hijo.
Así que tengo la suerte de haber visto de todo en su niñez. Se ha disfrazado con mi ropa y mis tacones, ha construido circuitos de coches con barro, ha plasmado su firma de manos con cemento (que aún están en una acera, con la fecha de ese día), ha pintado colchas, paredes, y hasta los bajos de los colchones. Intenté explicarle que eso si que estaba prohibido. Como no podía en las paredes, le dio por meterse debajo de la cama, y pintar ahí. Ahora me río, el día que lo vi no me hizo tanta gracia...
En fin, todo lo que un niño pudiese hacer ensuciándose, estaba permitido. Solo se "prohibía" los días que iba con ropa nueva, o estábamos en algún sitio dónde había que guardar las formas. Y cumplía a rajatabla. Entre otras cosas, porque yo siempre llevaba una muda menos nueva, y en cuanto se podía, se la cambiaba para que pudiese jugar.
Pero vamos al Kit. de la cuestión: Mi hijo tiene casi 14 años. Tiene ya "otros" juegos a los que recurrir en días de lluvia. Tengo en cuenta que el mal tiempo continuado tiene distintas consecuencias: mal humor, aburrimiento... así que hay que minimizarlo en la medida de lo posible.
Pero...
Ya lo dije...tiene casi 14 años!!!!
Es bueno que los peques se entretengan jugando con la tierra mojada. Eso lo he sabido siempre. Lo que nunca pensé, y ahora no me quito del coco, es hasta cuado..
Si intento llamarle la atención, me contesta que se ha cambiado de ropa, que se ha puesto la "vieja", y las zapatillas que le apretaban...se ha cambiado fuera de casa, y no me ha ensuciado las escaleras...
Visto así, no puedo enfadarme. Tiene las costumbres que le han sido enseñadas. Ensuciarse si, pero con lo permitido.
¿Un dato curioso? No iba solo. El niño que lo acompañaba también se metió en el barro a jugar con la bici...
Eso si, tuvo que acatar la norma de quedarse en pelotas en la cochera, y subir así. Se duchó en mi casa y se puso ropa de mi hijo, dejándome a mí la que estaba llena de barro, sabiendo que no iba a ser capaz de enseñársela a su madre. Ya se la lavé, y le he ahorrado una buena bronca... (Me dio las gracias el niño, es un encanto)
Así que creo que parte de la culpa de lo que ha pasado, es mía. O pienso eso, o me da un yuyu.
Creía que según creciera, se ensuciaría menos. Creía.
Tiene 14 años y sigue disfrutando con el barro...y la mami sigue "limpiando".
¿Hasta cuando?
















Teresa Santomil dijo
jajaja un escrito encantador Kili.. que no te importe el seguir
limpiando.
Besos corazon de leona
19 Enero 2012 | 11:17 AM